Perú: La campaña electoral

Apasionante campaña se ha desarrollado en el Perú en vistas a las elecciones presidenciales del próximo 9 de abril. Decenas de proscripciones, entre las que se destaca la del ex Presidente Alberto Fujimori, y miles de perseguidos políticos empañan y enrarecen una contienda electoral llena de imprevistos y alternativas cambiantes.

El oficialismo, que no logró jamás obtener razonables índices de aprobación a su gestión, no pudo aspirar a la reelección y ni siquiera logró encontrar un candidato que lo represente.

El Presidente de la transición, Valentín Paniagua, la otra opción del oficialismo, arrancó la campaña liderando las encuestas pero a poco de exhibir su personalidad cayó estrepitósamente hacia guarismos minimalistas.

Fujimori hizo una audaz movida de ajedrez, salió del celestial exilio nipón y se dirigió hacia la capital chilena. La jugada estremeció la política peruana, causando gran nerviosismo en la heterogenea alianza antifujimorista que sostuvo al régimen toledista pero Fujimori fue lisa y llanamente proscripto y los chilenos lo retuvieron en un silencioso encierro mientras tramita la inviable extradición.

La proscripción de Fujimori, lejos de favorecer las expectativas del oficialismo, permitió que las masas indígenas y los sectores populares abonaran la candidatura del militar golpista Ollanta Humala, lider mesiánico de un extraño clan nacionalista, racista y violento, presurosamente bendecido por el Comandante bolivariano Hugo Chavez.

La tercer y última opción del oficialismo es Lourdes Flores, calificada por sus opositores como la representante de una centro derecha que ella misma repudia. A la caída de Paniagua creció su figura alcanzando cifras que parecían definitivas pero un día se estancó, y al otro día empezó a caer.

Por lo palos apareció el candidato de siempre, el político hábil y con oficio, Alan García, arrastrando la pesada bola de plomo que adquiriera con justicia como eterno castigo por su prematura y desastrosa presidencia.

Y así están planteada la contienda a pocos días de los comicios. Humala afianzado en la primera posición pero sin lograr obtener un triunfo en la primera vuelta, seguido por Lourdes Flores y Alan García que, apareados, disputan el ingreso a la segunda vuelta.

Lourdes Flores, si bien es mostrada siempre en los sondeos con 1 o 2 puntos por encima de Alan García, lo cierto es que no logra ocultar la tendencia decreciente. Alan, por su parte, mantiene una lenta pero firme tendencia alcista. Quedan muy pocos días y el final será de bandera verde.

¿Como puede ayudar el gobierno a Lourdes? Lo único que puede hacer en estos momentos es tratar de desinflar la candidatura de Paniagua, que retiene un 5% de votos que bien podría ir a las arcas de Lourdes Flores. Los medios de prensa que le responden al oficialismo están en eso, sosteniendo en sus titulares que votar a Paniagua es favorecer a Alan García.

¿Por qué el oficialismo se aferra a Lourdes?

Porque si bien no ha sido amiga del gobierno, ha formado parte del antifujimorismo o, al menos, le ha sido funcional. Por algo las principales espadas de su partido, que sí fueron ácidos opositores del régimen toledista, han sido relegados de la campaña.

Por otra parte, el oficialismo tiene en claro quienes son sus enemigos.

El primero de todos, Fujimori. El odio a Fujimori ha sido el único elemento movilizador, la razón de ser de esa alianza heregonea de independientes denominados “cívicos” que sostuvo al gobierno de Toledo.

Otro enemigo es Alan García y no por cuestiones ideológicas. Un triunfo electoral de Alan significaría el desplazamiento liso y llano de los “cívicos” de las posiciones de poder que ostentaron durante los gobiernos de Paniagua y Toledo porque Alan tiene su propio aparato político, el APRA está en condiciones de ocupar todos los espacios de poder sin necesidad de recurrir a independientes de ninguna clase.

Humala no es tan enemigo pero es muy peligroso, podría fusilarlos en serio.

Otras sorpresas, o no tanto.

Otro dato a tener en cuenta es que ninguno de los candidatos obtendría la mayoría en el congreso. El APRA promete convertirse en la primera minoría y la candidatura de Keiko Fujimori arrasa en Lima, a despecho de la demonización que ha sufrido su padre.

El fenómeno Ollanta Humala

El Teniente Coronel retirado Ollanta Humala Tasso, aparece en las últimas encuestas como el candidato con más posibilidades de acceder a la presidencia de la República. Este candidato, bendecido por el Presidente de Venezuela Hugo Chavez, aparece como el hombre que extenderá hacia el Perú el avance regional del proyecto populista que fomenta el comandante bolivariano, como pareciera resultar en Bolivia con el actual Presidente, Evo Morales. Sin embargo, Ollanta Humala se diferencia mayormente de Evo Morales en no pocas características, algunas de ellas sustanciales.

Para acercarse a la personalidad de Ollanta Humala es necesario inmiscuirse en su entorno familiar y tratar de discernir en qué medida sigue formando parte de él o hasta donde ha logrado independizarse de ese redil asfixiante desde el punto de vista ideológico y cultural.

El Clan Humala y el Etno-cacerismo.

El padre de Ollanta, Isaac Humala, es el patriarca de un clan familiar volcado a la política en el marco de un pensamiento de cuño propio, denominado etno-cacerismo, que aunque suele ser simplificado como una especie del nacionalismo vernáculo, en realidad es algo bastante más complejo.

El ideario etno-cacerista es una mezcla de extrañas reivindicaciones, que desdeñan el rigor histórico en aras de la creación de una mística que apunta a potenciar y explotar las debilidades culturales de la población indígena del Centro y Sur del País.

En una arbitraria ensalada ideológica y cultural, se mezcla al escritor José María Arguedas, uno de los primeros en poner atención sobre las comunidades indígenas andinas pero un hombre de carácter pacifista y ajeno a la política, con el Mariscal Andrés Avelino Cáceres, militar peruano resistente de la invasión chilena, que supo convocar la ayuda indígena en su labor, aderezando todo con una fuerte reivindicación a la raza cobriza, a partir de la creación de una historia mitológica del pueblo Chanka, al que dicen pertenecer los Humala, presentándolo como una indómita raza superior de los Andes, que jamás pudiera ser doblegada por los poderosos Incas del Tahuantinsuyu.

El enemigo actual, sin embargo, ya no son los incas sino los extranjeros pero muy especialmente los criollos del Perú, la minoría blanca, a quienes Isaac Humala ha dedicado contundentes amenazas: “Cuando seamos gobierno, los blancos tendrán tres alternativas, irse del País, obedecernos o atenerse a las consecuencias”, proponiendo incluso la creación de ghettos destinados a recluirlos bajo estricto control de las autoridades.

El singular ideario político de los Humala ha sido siempre presentado en el marco de una escenografía paramilitar, con camisas negras, saludos con el brazo derecho extendido y portando estandartes con flecos dorados en fondo de color rojo, con un círculo blanco en el medio, en el cual la cruz svástica es reemplazada por la chakana, curiosamente, un símbolo del Tahuantinsuyo. El enunciado fundacional del etnocacerismo, que completa un cuadro de inconfundible reminiscencia nacionalsocialista, es “Perú para los peruanos”.

El alzamiento contra Fujimori

Pero este ideario etno-cacerista no adquiere trascendencia por la militancia política de Isaac Humala sino por la acción de dos de sus hijos que adoptaron la carrera militar, Ollanta y Antauro, quienes adquieren relevancia pública a partir de un levantamiento militar realizado en las postrimerías del régimen de Fujimori, en el preciso momento en que se producía la salida del País del otrora hombre fuerte, Vladimiro Montesinos. La supuesta asonada resultó rápidamente abortada por las autoridades pero quedó en la memoria colectiva como un antecedente que favoreció la caída de Fujimori, generando respeto en la alianza de fuerzas antifujimoristas tributarias del golpe de Estado instrumentado con la llamada “Marcha de los cuatro Suyos” y que accedieron al gobierno de la mano del Presidente de la transición, el dirigente de Acción Popular, Valentín Paniagua.

Los Humala, parte integrante de la alianza antifujimorista.

Durante todo ese período, los hermanos Humala fueron favorecidos con un trato amistoso de parte de las autoridades, recayendo en Ollanta la agregaduría militar en Francia, mientras el resto de la familia consolidaba y extendía su singular ideario político. Recientemente se ha recordado que el propio Ollanta fue candidato a congresista en la plancha del FIM (Frente Independiente Moralizador) del intrigante político Fernando Olivera Vega, principal aliado de Toledo.

Los Humala, pasan a la oposición, en alianza con los cocaleros.

Promediando la gestión de Toledo, los Humala creyeron ver tambalear al régimen, rompieron con el debilitado Presidente y se sumaron en apoyo de las demandas de los grupos cocaleros liderados por las dirigentes Laura Obregón -la famosa Mamá Coca- y Elsa Malpartida (actuales candidatas a congresistas por la lista de Ollanta), que se hicieron fuertes en sus zonas de trabajo con el apoyo de elementos residuales del terrorismo, fortalecidos por el abandono de esas posiciones por parte de las fuerzas de seguridad, resultado de la política de desmilitarización promovida desde el Poder Ejecutivo.

El alzamiento de Antauro Humala en Andahuaylas

Antauro Humala exhibe como trofeo el cadaver de un policía

Es entonces, en el momento de mayor debilidad del régimen toledista, en enero de 2005, cuando se produjo otro levantamiento de los Humala, esta vez liderado por el Mayor retirado Antauro Humala quien, con unos 150 reservistas alzados en armas, tomó la Comisaría de Andahuaylas, manteniendo como rehenes a varios efectivos de la Policía Nacional y causando la muerte de cinco de ellos, para rendirse pocos días después, al caer en una maniobra ardidosa que le tendieron los negociadores enviados por el gobierno nacional.

Comienza la campaña electoral

Con Antauro preso y Ollanta tratando de despegarse del cruento y frustrado levantamiento liderado por su hermano, parecía que se había opacado la estrella del Clan, pero ya en el comienzo de la campaña electoral la postulación de Ollanta evidenció un apoyo más que alentador, aunque todavía lejos de los primeros puestos.

Ollanta se incorporó a un sello partidario (UPP) que utilizó como estructura para lanzar su candidatura, mientras tanto su otro hermano, Ulises, hizo lo propio con el sello Avanza País. Sin embargo, el Clan Humala, desde un comienzo, se volcó en apoyo de Ulises, haciéndose públicas las críticas familiares en contra de Ollanta.

Ollanta Humala moderó el discurso radicalizado de los comienzos y, sin abandonar su perfil anti-sistema, adoptó una estrategia pragmática, consistente en hablar poco y mostrarse como víctima de conspiraciones y campañas sucias en su contra.

Primera encuesta que muestra a Ollanta Humala en el primer lugar

La estrategia le dio resultado y el año 2006 comenzó con Ollanta superando ajustadamente en las encuestas a la estancada candidata de Unidad Nacional, la democristiana Lourdes Flores Nano.

Primera ofensiva general contra Ollanta

Consolidado Ollanta como un candidato con posibilidades concretas de acceder a la presidencia, el Clan familiar se fue acercando a su postulación, aunque nunca termina de quedar claro hasta donde participan de su proyecto.

Lo cierto es que su avance en las encuestas y el silencio del candidato movilizó al periodismo hacia su verborrágico entorno político y familiar, siendo así como cada declaración pública de algún familiar o allegado obliga al candidato a efectuar deslindes y aclaraciones pero, a despecho de su pretendida victimización, ha sido el mismo Ollanta quien ha dado lugar a esa paricipación familiar incorporado a varios de sus parientes más cercanos en la campaña, quizás con el propósito de consolidar su base de sustentación, lo cierto es que designó a su prima, Liliana Humala, como secretaria provincial de Lima, y en otros cargos partidarios de relevancia a su esposa, Nadine Heredia, y a su otro hermano, Alexis.

A partir de aquella primera encuesta que lo ubicaba en el primer lugar, se generó una fuerte reacción del actual gobierno, los medios de comunicación controlados y el resto de la comunidad política quienes, aprovechando errores o exagerándolos, pusieron a Ollanta a la defensiva durante lo que restaba del mes de enero y todo febrero del corriente año.

Primera andanada de escándalos

Puesta la mira sobre el entorno del candidato, comenzaron a trascender toda clase de situaciones escandalosas.

Contratan sicario en la interna para elegir candidato al congreso

El secretario general del partido de Ollanta, José Vega, denunció una maniobra criminal en su contra por parte del secretario de movilización, Dante Yorges, en el marco de la interna por la postulación de congresistas por el distrito limeño. Vega difundió públicamente un video en el que se podía apreciar a Yorges contratando un sicario para asesinarlo. Le aconsejaba que haga su tarea lo más alejado posible de la sede partidaria y que, preferentemente, utilice un proyectil de bajo calibre. El video habría sido aportado por un profesional en el tema, el enigmático informante conocido como “El Patriota”, lo que dejó entrever detrás del obscuro incidente, la mano del ex Ministro de Justicia y principal aliado del gobierno toledista, Fernando Olivera.

El candidato a Vicepresidente amenaza de muerte a la prima de Ollanta

El candidato a Vicepresidente de Ollanta, su abogado personal, Carlos Torres Caro, fue acusado por Liliana Humala, la prima de Ollanta, de haberla amenazado de muerte, y también fue acusado de acoso sexual por atribuladas ex estudiantes de la universidad en donde dictaba clases. Cuando todavía no se habían disipado las repercusiones de esos escándalos, intentando quizás colaborar en la campaña, emitió imprudentes declaraciones sobre una drástica reducción del IGV del actual 19% al 10%, anuncio que debió ser desmentido inmediátamente por Ollanta.

El Comandante Hugo Chávez bendice a Ollanta y ataca a Lourdes

El Presidente venezolano, Comandante Hugo Chavez, invitó a Ollanta a Caracas y lo sentó en un acto público muy formal junto al electo Presidente de Bolivia, Evo Morales, dirigiéndole elogios y presentándolo como una suerte de ahijado del proyecto bolivariano. Chavez no se quedó allí y se inmiscuyó en la campaña peruana criticando ácidamente a la candidata Lourdes Flores, y hasta al propio Toledo, cuando este salió a defenderla, generando un formidable incidente diplomático entre ambos países.

Ollanta niega y luego admite ser el Capitán Carlos, acusado de violaciones a los derechos humanos.

Por su parte, sectores vinculados a los Derechos Humanos acusaron a Ollanta de ser el “Capitán Carlos”, un militar a quien se le atribuyen violaciones a los derechos humanos en la selvática base antiterrorista de Madre Mía, durante la guerra antisubversiva. Ollanta primero negó pero, luego de una andanada de pruebas publicadas en los medios, aceptó haber sido el Capitán Carlos, aunque explicó que él era otro Capitán Carlos y no aquel a quien se le imputan esos cargos. La negativa de las Fuerzas Armadas de aportar información al respecto ha dejado irresuelta la cuestión, por el momento.

La Lista Anticucho: decenas de prontuariados entre los candidatos a congresistas

La publicación de la lista de candidatos a congresistas del partido de Ollanta le generó otro dolor de cabeza al candidato a Presidente. Su lista de congresistas fue bautizada por los medios como la “Lista Anticucho”, en alusión a una comida de origen poco noble, ya que en ella aparecían como candidatos decenas de prontuariados por diversos ilícitos.

Isaac Humala atropella a un comerciante

 

Mientras tanto, y por si todo ello no bastara, el padre de Ollanta atropellaba a un comerciante cuando circulaba por la Carretera Central en Santa Clara.

Ollanta reivindica a Velasco Alvarado

Para coronar un cuadro que cualquiera consideraría terminal, el propio Ollanta decidió reivindicar la figura del terrible dictador Juan Velasco Alvarado (1968-1975), incorporando su imagen en los afiches de campaña.

La dictadura de Velasco Alvarado fue una de las más terribles vividas en Latinoamérica, en su gobierno se fomentó el odio racial, se instauró una reforma agraria que, además de las confiscaciones de tierras y bienes, generó un grave daño a la economía peruana. El totalitarismo desarrollado por Velasco llegó a extremos ridículos y es recordado con mucho dolor por los peruanos.

La caída de Ollanta en las encuestas

El resultado de todos estos acontecimientos, junto a un lento pero progresivo crecimiento del ex Presidente Alan García, que reflejaban algunos sondeos, parecía alejar otra vez a Ollanta del primer lugar en las preferencias. Algunas encuestas corroboraban esa creencia.

El gobierno y los medios consideraron conjurado el peligro y pasaron a ocuparse de otras cuestiones, entre otras cuestiones preocupaba que una brusca caída de Humala aportara votos al redil fujimorista, el enemigo excluyente del régimen toledista.

El Presidente Toledo, se había quedado sin candidato propio y Valentín Paniagua, el candidato más afín, evidenciaba estar lejos de toda posibilidad, es así como, mientras iniciaba una prematura mudanza nocturna del Palacio, se dedicaba a respaldar la candidatura de Lourdes Flores en su enfrentamiento con Alan García, quien, bailando el ritmo de moda, crecía más aún en la consideración de los jóvenes.
Toledo había entendido, cuando llegaron los primeros ataques del Comandante Chávez, que Lourdes Flores representaba la continuidad de su modelo económico y de algún modo, aunque no había sido parte integrante de la alianza gobernante, también formaba parte del antifujimorismo.
Otra vez Humala primero en las encuestas
Así se llegó a los primeros días del mes de marzo, cuando otra vez, sorpresívamente, Ollanta Humala aparece liderando un sondeo de la encuestadora Apoyo, corroborado por otro de la empresa Datum, que muestra a Lourdes Flores en caída y a Alan García creciendo pero a buena distancia de los punteros.
Esta encuesta de Apoyo resultó más preocupante que la de comienzos de enero porque en ella se pronostica por primera vez un empate técnico en la segunda vuelta, en la que hasta ese entonces aparecía Lourdes Flores imponiéndose con holgura.
Los mercados entran en pánico
Los mercados reaccionaron inmediátamente con preocupación, cayó el índice de la BVL (Bolsa de Valores de Lima) casi cinco puntos porcentuales en un día, subió el índice de riesgo País y se disparó el precio del Dólar estadounidense. El propio Ollanta se encargó de fomentar esas reacciones. Se reunió con los mineros, el sector más pujante de la economía peruana, que representa el 55% de las exportaciones, pero lejos de tranqulizarlos los amenazó con una fuerte intervención del Estado, les anunció que no permitirá precios de paridad internacional y prometió que Petroperú se inmiscuirá en el proyecto gasífero de Camisea.
Otra ofensiva general contra Ollanta
Para Ollanta, paradójicamente, aparecer ganando es un grave problema porque vuelve a poner la atención de los medios y la opinión pública sobre su persona y, lo que es aún más peligroso, sobre su entorno familiar y político.
Ollanta envuelto en otra andanada de escándalos
Así es como, en el último tramo de la campaña, reaparece en escena la familia Humala con Don Isaac Humala proponiendo indultar a Abimael Guzmán y a Víctor Polay, líderes de las organizaciones terroristas Sendero Luminoso y MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru);
Doña Elena Tasso, la madre de Humala, declara públicamente que habría que fusilar a los homosexuales como modo de devolver la moral perdida a la sociedad peruana;
Su hermano Antauro, desde el penal de Piedras Gordas, afirma que el proyecto de Ollanta es un proyecto familiar, que si gana Ollanta su padre será el principal asesor, que cuando lleguen al gobierno confiscarán los medios de comunicación y dando toda una lista de personajes públicos que serían fusilados;
Su hermano Ulises, sostiene en los medios que Ollanta está haciendo promesas electorales que no podrá cumplir y lo acusa de usufructuar el proyecto familiar;
El vocero oficial de la campaña insulta a la ex congresista Martha Hildebrandt y a la primera dama. A la esposa del Presidente, Eliane Karp, la trata de “hija de puta” en una entrevista y, con inocultable tono antisemita, la llama “la Golda Meier peruana”. Ollanta tuvo que hacer renunciar a Abugattas como vocero de campaña pero no pudo hacerlo renunciar a la candidatura a congresista.
El periodista Jaime Bayly invitó a Ollanta y Sra. a su programa de TV pero le contestaron que no iban a ir a su programa y que si llegaban al gobierno lo fusilarían;
Aparece un video que muestra a Ollanta y su esposa Nadine asistiendo a un acto del Partido Comunista,
Se vincula a Ollanta con Vladimiro Montesinos, quien lo estaría asesorando desde el penal en donde se encuentra recluido, a través de un contacto que sería un abogado de otro detenido.
El candidato a vicepresidente, Carlos Torres Caro, es sorprendido en misterioso encuentro con Genaro Delgado Parker, un personaje polémico que, con la ayuda del poder judicial controlado por Toledo, logró birlar el principal canal de televisión de Lima, Panamericana TV, al empresario E. Schutz Landazuri, perseguido por sus vículos con el gobierno de Fujimori.
El tramo final de la campaña

Una vez más Ollanta, puesto a la defensiva, pide silencio a sus padres, pide a sus colaboradores que eviten reuniones personales y desmiente las afirmaciones de sus parientes y voceros, mientras espera mantenerse firme en la posición alcanzada hasta el 9 de abril.
Guillermo Vattuone, 2006.  

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